Cuando vayas a salir por varios días de casa no olvides poner una moneda en el congelador

En la antigüedad se utilizaba la sal para conservar los alimentos. De hecho, hasta hace poco se seguía utilizado ese método para que estos no se echaran a perder. No obstante, en tiempos modernos contamos con métodos más sofisticados, como la refrigeración.

Cuando no terminamos de consumir o utilizar algún alimento, simplemente lo llevamos a la nevera para conservarlo. El frio de la nevera evitará que los alimentos desarrollen bacterias dañinas para la salud. Es más, si estos ya estuvieran contaminados, el frio mataría las bacterias que pueda tener.

La única desventaja de congelar los alimentos, es que también congelamos sus microorganismos. Esto implica que luego de descongelarlos, no durarán mucho tiempo para dañarse.

El dato anterior es muy importante para todos nosotros, especialmente para quien vivimos en países con problemas eléctricos. Si la electricidad de nuestro hogar falta por mucho tiempo, el congelador no podrá mantener el frio. Con el paso de las horas los alimentos se descongelarán y puede que hasta se dañen.

Si estamos en casa, fácilmente podemos calcular cuánto tiempo no hubo energía eléctrica. Esto nos ayudará a determinar si los alimentos congelados se echaron a perder. Pero ¿Qué podemos hacer si estamos fuera de casa y no tenemos esa información? Tal vez al regresar de unas cortas vacaciones tengamos miedo de consumir lo que había en la nevera por miedo a que esté dañado.

Pero no te preocupes, existe un método sumamente sencillo que puede sernos de gran ayuda. Con el mismo podrás determinar si tus alimentos están dañados y si tienen alguna bacteria. Si lo hacemos correctamente, el resultado puede ser muy preciso.

Qué necesitaremos:

  • Moneda (1 unidad).
  • Agua (1 taza de cromo).

Procedimiento:

Saber si tus alimentos pudieron dañarse mientras estabas de vacaciones es muy sencillo con este truco. Lo primero que debes hacer es entrar la taza de agua en el congelador. Una vez se solidifique, sacaremos la taza y pondremos una moneda sobre el hielo dentro de la taza. Finalmente, volveremos a entrar la taza al congelador y nos iremos de vacaciones.

Al regresar a casa, antes de cocinar nada congelado, toma la taza donde pusiste la moneda y observa su posición. Si la moneda se encuentra justo donde la dejaste, puedes tener por seguro que no hubo fallas eléctricas. Por lo tanto, los alimentos no se descongelaron ni una sola vez, por lo que están en perfecto estado.

No obstante, si la moneda se hundió aunque sea un poco, es un claro indicio que hubieron apagones breves. En otras palabras, es posible que algunos de tus alimentos se hayan dañados. Por eso, te animamos a revisarlos cuidadosamente antes de utilizarlos.

Si por el contrario la moneda se encuentra en el fondo de la taza, es porque hubo un largo periodo de falla eléctrica. Por ende, es muy probable que todos tus alimentos se hayan echado a perder. En ese caso, te animamos a desecharlos por completo en lugar de comerlos. De esa manera, evitarás correr riesgos de salud innecesarios.

Como puedes notar, de una manera sencilla, tal vez inimaginable, podemos saber si nuestros alimentos se dañaron. La próxima vez que vuelvas a salir de casa, no olvides poner en práctica este sencillo truco. Esta moneda puede ser la diferencia entre la salud y la enfermedad en este caso. Si te pareció un truco interesante y simple, compártelo en tus redes sociales.